FREE BOOKS

Author's List




PREV.   NEXT  
|<   132   133   134   135   136   137   138   139   140   141   142   143   144   145   146   147   148   149   150   151   152   153   154   155   >>  
da confesion de Clara. Despues de unos instantes de silencio Clara prosiguio: --Nada me respondes; nada observas; te callas; reconoces que soy un monstruo. Sera amor de otro genero, sera un sentimiento indefinido, que carece de nombre en la clase e historia de las pasiones; pero yo quiero a tu tio y le quiero por esa misma pintura con que mi madre ha procurado que yo le aborrezca. A este punto llegaba Clara, cuando vino a interrumpirla la voz de Dona Blanca, que decia: --iHija, hija! Lucia y Clara se estremecieron. Aunque era imposible que Dona Blanca las hubiese oido, imaginaron por un instante que milagrosamente las habia oido y que iba a terciar en la conversacion por estilo terrible. --?Que manda V., mama? --dijo Clara temblando. --Agua. Dame un poco de agua. iMe ahogo! Las dos amigas acudieron a la alcoba a dar agua a la enferma. Entonces notaron con pena y sobresalto que la fiebre habia crecido. Las palpitaciones del corazon de Dona Blanca eran tan violentas, que se hacian perceptibles al oido. --?Que siente V., senora? --pregunto Lucia... --Una ansiedad... una fatiga... --respondio Dona Blanca,-- el corazon me late con tanta fuerza. Lucia poso suavemente la mano sobre el pecho de Dona Blanca. Entonces noto con pena que los latidos de su corazon habian perdido el ritmo natural: eran desordenados y anormales; pero no dijo nada por no asustar a la paciente y a su hija. El cuidado que requeria Dona Blanca no consintio que prosiguiese el dialogo entre Clara y Lucia. XXVIII Tantos anos de pesares y de tormentos habian ido destruyendo la salud de Dona Blanca. Su tristeza sin tregua; su oculta vergueenza, con la que de continuo tenia que verse cara a cara, sin poder hallar alivio comunicandola y confiandose a una persona amiga; sus luchas de compasion y de desprecio por su marido y de amor y de odio por el Comendador; su horror del pecado que creia sentir sobre ella y que le pesaba como lepra asquerosa e incurable; su orgullo ofendido; su temor del infierno, al que a veces se creia predestinada, y su preocupacion incesante de la suerte de Clara, a quien amaba con fervor y a quien en ocasiones aborrecia, como vivo testimonio de su mas grave falta y de su mas imperdonable humillacion, habian influido lastimosamente sobre todos los organos de aquella vida corporal. Dona Blanca hacia mucho tiempo estaba sujeta a frecuentes paroxismos histericos. Habia momentos en que le parecia que se
PREV.   NEXT  
|<   132   133   134   135   136   137   138   139   140   141   142   143   144   145   146   147   148   149   150   151   152   153   154   155   >>  



Top keywords:

Blanca

 
habian
 
corazon
 

Entonces

 
quiero
 
destruyendo
 
tormentos
 

tiempo

 

estaba

 

pesares


tristeza
 
corporal
 

continuo

 
vergueenza
 
oculta
 

Tantos

 
tregua
 

sujeta

 

desordenados

 

anormales


histericos

 

asustar

 

natural

 

parecia

 

momentos

 

perdido

 

paroxismos

 
paciente
 
prosiguiese
 

dialogo


consintio

 

requeria

 
frecuentes
 

cuidado

 

XXVIII

 

organos

 

asquerosa

 

incurable

 

orgullo

 
ofendido

pesaba

 

sentir

 

testimonio

 

infierno

 
suerte
 

aborrecia

 

fervor

 

incesante

 

predestinada

 

preocupacion